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Botella al Mar

Una bitácora en español sobre diversos temas de actualidad y cultura. Una botella lanzada a la inmensidad de la Red.

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jueves, marzo 03, 2005

¿No existe Al Qaeda?

Leo que la BBC ha emitido un documental en el que se pone en duda la versión oficial de los gobiernos de EEUU y la Gran Bretaña sobre Al Qaeda. Desgraciadamente no he visto el documental original, y toda la información que tengo sobre él proviene de fuentes de dudosa objetividad, que, eliminando todo matiz, han llegado a la conclusión de que Al Qaeda no existe.

Citando a Al Yazira (que, por cierto, me entero de que quiere decir "La Península". Compárese nuestro Algeciras):

El documental presenta serias dudas sobre la dimensión real de dicha amenaza “terrorista”. Aunque reconoce que el terrorismo existe, está en fuerte desacuerdo con la noción aceptada de que está centralizado, diciendo que es mucho más fragmentado y complejo de lo que EE.UU. quiere que el mundo crea. “Son individuos y grupos peligrosos y fanáticos de todo el mundo que han sido inspirados por ideas... extremas y que utilizarán las técnicas del terror masivo... Pero la visión de pesadilla de una organización oculta, única y poderosa, que espera para atacar nuestras sociedades, es una ilusión. Dondequiera uno busca esa organización Al Qaeda, desde las montañas de Afganistán a las “células durmientes” en EE.UU., británicos y estadounidenses andan cazando un enemigo fantasma.”

La polémica está servida. La izquierda conspiranoica --de la que he hablado poco, pero que también existe-- ve reforzadas sus teorías de que Al Qaeda no existe, que Bin Laden es o un invento o un agente a sueldo de EEUU, que los atentados del 11-S fueron llevados a cabo por agentes de la CIA... Todo tipo de delirios contra los que he pasado las últimas semanas debatiendo, pues fueron reavivados en ciertos foros debido al incendio del Windsor. No nos engañemos. Al Qaeda existe, si bien la imagen que nos han vendido de tal organización es casi seguramente falsa.

Los expertos en terrorismo están de acuerdo en que Al Qaeda es una galaxia de organizaciones --e incluso células-- más o menos inconexas, que sólo comparten postulados ideológicos (la "yihad") y tácticas operativas (atentados indiscriminados, generalmente suicidas, generalmente espectaculares). Seguramente son pocos los atentados que Bin Laden ha planeado directamente. Él sirve más como inspiración que como jefe de una organización jerárquica. Miremos por ejemplo como Zarqawi comenzó a operar en Irak. Al parecer, al principio iba por libre. Cuando su actividad se volvió suficientemente importante, Bin Laden lo "adoptó" y lo nombró emir de Al Qaeda en Irak.

Los ataques de NY, Madrid, Bali, Casablanca, Estambul, Dar es Salaam y otros fueron perfectamente reales y perfectamente atribuibles a esa red. Lo que es mentira no es Al Qaeda, sino la forma como caracteriza a Al Qaeda la propaganda del gobierno estadounidense. No me cabe duda de que se ha exagerado la amenaza para amedrentar a los ciudadanos, reelegir a Bush --visto como el gran líder antiterrorista por la población, por razones que a mí, al menos, se me escapan por completo--, implementar el recorte de libertades contenido en el Patriot Act, incrementar astronómicamente un gasto en Defensa que ya era de por sí astronómico y, en suma, cumplir con la agenda neocon, que entre otras cosas contemplaba la invasión de Irak desde hace diez años.

Pero la amenaza existe, es real. Ahora bien, la estrategia que se ha seguido en la lucha antiterrorista no podría ser más equivocada. No sé bien a bien qué parte de ello tiene que ver con las necesidades políticas expresadas en el párrafo anterior y qué parte tiene que ver con el viejo adagio de que si sólo tienes un martillo, verás al mundo con forma de clavo. EEUU ha basado su estrategia mundial en ejércitos preparados para luchar contra otros Estados. Al ser atacados el 11-S, la reacción lógica era contraatacar, como en Pearl Harbor. El problema es que no había nadie o casi nadie al que se pudiera contraatacar. El enemigo era elusivo, no tenía un cuartel general ni recursos estratégicos ni un territorio que defender. Sin embargo, torpemente los talibanes se prestaron al papel de cabeza de turco, resolviéndole el problema a Bush: podría llevar a cabo una guerra convencional contra el régimen de Afganistán. Los EEUU declararon la victoria --pese a no haber capturado a Bin Laden--, afirmaron que Al Qaeda había sido prácticamente desmantelada --lo cual es cuestionable, en la medida en que sus atentados no requieren una gran infraestructura y que, al no ser una organización jerarquizada, las distintas células pueden seguir actuando autónomamente-- y continuaron hacia el siguiente objetivo, Irak, donde de nuevo plantearon, y esta vez sin la menor justificación, la estrategia de guerra convencional.

Lo cierto es que la guerra convencional no podrá nunca derrotar al terrorismo islamista, y que la estrategia policial sólo tendrá un éxito moderado en dicha lucha, pues requiere tener éxito el 100% de ocasiones, mientras que a los terroristas les basta un error o un descuido policial para apuntarse el tanto.

La única forma de luchar contra el terrorismo es evitar que la mentalidad de "yihad" se reproduzca. Y esto pasa por analizar las causas de esa mentalidad y luchar contra ellas. Eso es lo que dijo ZP en la ONU, para mofa de los que dicen increíblemente que el terrorismo no tiene causas (como si fuese una especie de manifestación pura del mal). Y eso, curiosamente, es lo que vino a decir Bush en su discurso del Estado de la Nación. Es muy pronto para saber si dicho discurso, así como los pronunciados en su reciente visita a Europa, son un cambio real de política o simple retórica. La historia reciente no da mucho juego al optimismo.

En todo caso, y hechas estas aclaraciones, no quiero perder el aspecto original que el documental de la BBC quería al parecer resaltar, y es lo que Michael Moore identificaba en Bowling for Columbine, de forma muy certera, como la Política del Miedo.

Los dirigentes de todos los países del mundo y todas las tendencias políticas saben desde hace siglos que no hay mejor forma de controlar a la población que a través del miedo a un enemigo, sea éste real o inventado. Lo hizo Hitler con los judíos. Lo hace Castro con los EEUU. Y éstos lo han hecho a su vez durante su historia con México, con los indios, con los nazis y con la URSS. Precisamente a la caída de ésta los EEUU se sintieron un poco perdidos ideológicamente, oscilando entre la ingenua euforia de Fukuyama y su fin de la historia por un lado, y la necesidad psicológica de encontrar un enemigo al que ponerle rabo y cuernos. Hubo algunos candidatos efímeros al papel de villano planetario: los narcotraficantes latinoamericanos, China (contemplada por los neocons como el próximo gran enemigo a vencer). Hasta que vino el 11-S, y el mal encarnó en Bin Laden y Al Qaeda. Todo esto es innegable, como es innegable que el propio Bin Laden se eclipsó en su momento en el imaginario estadounidense de la bellaquería en favor de Sadam Hussein, sin que mediara ninguna razón objetiva para ello.

La necesidad humana de creer en la existencia de un enemigo demoniaco parece pues bien establecida, independientemente de si ese enemigo es real o no, independientemente de su grado de maldad objetiva y de la amenaza que representa. Lo curioso es que, si bien esa necesidad existe y se manifiesta en todos sitios en mayor o menor medida, en EEUU parece ser mucho más intensa que, por ejemplo, en Europa. Hecha esta observación algo temeraria, me interno de lleno y sin salvavidas en el terreno de la especulación.

Weber pensaba que la ética protestante había tenido un papel fundamental en el desarrollo del capitalismo. ¿No es posible acaso que también influya en otros aspectos de la vida política, como esa tendencia a sufrir la Política del Miedo, producto tal vez del maniqueísmo implícito en la dualidad Dios-Satán por un lado, y de la creencia en un Apocalipsis inminente por el otro? No me parece descabellado.

7 Comments:

Blogger Ernesto de la Serna said...

Muy interesante tu comentario. Totalmente de acuerdo en tu observación de que que EEUU ha tenido siempre la necesidad de encontrar un enemigo con el que justificar sus dislates militares, y que desaparecida la URSS, el terrorismo islámico ha pasado finalmente a ocupar su lugar. Por ello no les interesa un enemigo etéreo y compartimentalizado, tienen que darle forma y cuerpo, para ponerle cuernos y rabo.

Un punto interesante de todo esto es que los EEUU, merced a este nuevo enemigo, se autoarroga poco menos que carta blanca para meter mano a su antojo en Asia y Oriente Medio, pero por otro lado ha perdido sin embargo libertad de acción para justificar sus intrusiones en Latinoamérica tal y como venía haciéndolo antes. Podía "salvar" a los Latinoamericanos del comunismo, pero no parece muy verosímil pretender salvarles del islamismo. Aunque, con todo y con eso, ya andan intentando colarnos las supuestas relaciones entre las maras centroamericanas y Al Qaeda.

En este estado de cosas, me parece especialmente interesante el giro hacia la izquierda que está experimentando Sudamérica (Uruguay, Argentina, Brasil y Venezuela, de momento), y el impulso que se está dando a la unión sudamericana de naciones.

jue. mar. 03, 06:37:00 p. m. CET  
Blogger Jeremias said...

Yo siempre he tenido mis dudas sobre Al-Qaeda y este tipo de grupos. De hecho, sólo existe una foto de Al Zarqawi, ha sido un terrorista fantasma durante mucho tiempo.

Por cierto, Al Yazira no significa 'La Península', sino 'La Isla' :)

mar. abr. 12, 12:29:00 p. m. CEST  
Anonymous severian said...

hay que leer alos clasicos, hoy toca:
"el americano tranquilo" de graham greene.

jue. abr. 21, 07:46:00 p. m. CEST  
Blogger Borromi said...

Respecto al párrafo :
"Lo cierto es que la guerra convencional no podrá nunca derrotar al terrorismo islamista, y que la estrategia policial sólo tendrá un éxito moderado en dicha lucha, pues requiere tener éxito el 100% de ocasiones, mientras que a los terroristas les basta un error o un descuido policial para apuntarse el tanto"
¿no creeis que esa manera de pensar es propia de cualquier terrorismo actual, no necesariamente islamista? Ex: ETA
Opino que el terrorismo sí tiene una razón de ser, en su origen, aunque como siempre sucede, el tiempo actua como un "boca a boca" cualquiera.
Saludos
Borromi

vie. jun. 24, 08:27:00 p. m. CEST  
Anonymous Anónimo said...

Las tres partes del documental te lo puedes bajar en esta dirección:

http://www.archive.org/details/ThePowerOfNightmares

dom. ago. 21, 11:30:00 a. m. CEST  
Anonymous Anónimo said...

Al caeda,Bin ladem, etc, son inventos de la Cia,
La Cia y el Presidente Buch y todos sus aliados son los verdaderos terroristas.
Eso de la guerra convencional, qué es?
Ninguna guerra es convencional.
Lo que si es cierto que el autodenominado primer mundo, siempre se las arregló para dominar todo y disponer de los recursos del planeta, ya sea conquistando, colonizando, atacando y modernamente corrompiendo a las elite de los paises pobres, para que la cosa siga como siempre y el reparto de la torta siempre igual, ellos se quedan con la crema, el merengue, las frutillas y a los boludos les dejan las migajas que caen de la mesa, si no se las comen antes los roedores.

lun. ago. 21, 01:42:00 a. m. CEST  
Anonymous Anónimo said...

Lo siento pero yo siempre pensé que no existe tal organización como tal y no por informaciones actuales ni por documentales recientes, sino por informaciones anteriores al 11-S. Hay más de un documental antiguo que trata de terrorismo internacional y sin duda son muy esclarecedores.
En definitiva, nadie constata nunca la existencia de tal organización.
Aquí es muy facil tachar de conspiranoia a cualquiera que tenga una opinión diferente de lo oficial, pero os equivocais.
Por cierto, veo que los comentarios de este blog son moderados, pues bien espero que se publique esta entrada discordante. Así entendería que este es un blog libre en opiniones.

mar. jul. 03, 01:55:00 p. m. CEST  

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