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Botella al Mar

Una bitácora en español sobre diversos temas de actualidad y cultura. Una botella lanzada a la inmensidad de la Red.

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Lugar: Spain

martes, abril 11, 2006

Toulouse

Ayer, emotivo homenaje en la majestuosa Place du Capitole de Toulouse. Ondean banderas republicanas en los balcones del Ayuntamiento. Es una rara emoción ver la bandera proscrita oficializada de tal modo. Hablan representantes de los antiguos resistentes españoles en Francia, de los aviadores españoles, del exilio. Toulouse, ciudad roja por algo más que el ladrillo que cimenta sus más emblemáticos edificios, es la capital del exilio. Cien mil refugiados pasaron por aquí, y más de 50.000 se quedaron permanentemente. Se constata en los nombres de los comercios, en el directorio de teléfonos: nombres catalanes, castellanos, gallegos, vascos. Hay música también, cantos de la guerra, poemas de Alberti, Cernuda, Lorca, Miguel Hernández, Pedro Garfias, el Himno de Riego cantado por los chicos del Colegio Madrid de México, la Marsellesa en español. Y sobre todo, hay emoción porque Francia comienza a reconocer la deuda que tiene contraída con los republicanos que lucharon por su libertad, y por la primera bandera que entró en París el día de la liberación, que no fue otra que nuestra tricolor española: el alcalde reconoce las penurias de los campos de concentración, la falta de apoyo posterior al fin de la guerra, el olvido. Francia, dice, se portó con vosotros como una madrastra. Un viejo coge el micrófono y en francés con fuerte acento dice: finalmente, ha merecido la pena la espera, en esta plaza donde tanto he vivido finalmente veo ondear mi bandera, viva Francia, viva España republicana. Difícil ocultar una lágrima.

Camaradería, sonrisas, saludos, yo soy el presidente de la Amicale de Gurs, mi abuelo era aviador, yo salí de España con mi madre, estuve en Argelès-sur-Mer, y yo ahí y en Matthausen, dice otro, el interés de los ciudadanos de a pie que ora te sonríen al reconocer la bandera que llevas, ora se acercan a preguntar "Qu'est-ce que ce drapeau là?", escuchando atentamente tu explicación, preguntándote sobre la situación política; una chica pide una foto de la bandera para su abuelo, que no ha podido venir. Ojalá un día nos sintiéramos tan bienvenidos en nuestra propia patria.

Un día antes hemos estado en la encantadora Collioure. El cementerio está en medio del pueblo. Accedes por una reja y la ves de inmediato: la tumba más florida, más recordada. Antonio Machado. Emociona ver que ese hombre que murió de pena hace casi setenta años viva aún en tantos corazones. Le traigo un regalo: en algún sitio he leído que los exiliados, al pasar por Le Perthus, cogían un poco de tierra española que los aduaneros les obligaban a soltar de un culatazo. Pues eso le traigo, Don Antonio, un poco de tierra española, y flores silvestres lleva mi compañera, flores rojas, amarillas y moradas. Recitamos Retrato entre ambos (Mi infancia son recuerdos...) y nos dirigimos a Argelès-sur-Mer, donde una urbanización pija ha sustituido al campo de concentración. Ahí vierto el resto de tierra que he traído.

Camino de la comida, en Toulouse, en el autocar, un viejo cordobés te cuenta sus experiencias de guerra y exilio. Es un veterano de Málaga y sobreviviente de Buchenwald, un magnífico y vital hombre de casi noventa años. En la comida, otro viejo, un aviador, como mi abuelo, promete buscar todo lo que sepa sobre éste, y cuenta historias de los frentes de Madrid y Barcelona. Le pregunto si ha leído un libro sobre la aviación republicana; me dice: por supuesto, en ese libro me dan por muerto. Te puedes perder en esos ojos que tanto han visto. El afecto es instantáneo: le estrecho la mano con las dos mías. Finalmente, es un hombre que ha luchado por mí, y así se lo digo: gracias.

Y más que le hubiera dicho: no perdisteis, vencisteis. España es ahora mucho más parecida a ese sueño republicano que a la pesadilla del franquismo. Los caínes sempiternos, que dijo Cernuda, quisieron borrarnos y no lo lograron. Aquí estamos, y aquí estaremos.

15 Comments:

Anonymous pedro said...

Me gusta tu blog... Lo he descubierto ( No se como ) hace poco y todos los dias miro a ver si hay una nueva entrada. No suelo escribir comentarios pero me apetecia que supieras que me gusta tu blog. ¡ VIVA LA REPUBLICA !

mié. abr. 12, 09:28:00 a. m. CEST  
Anonymous Kartum said...

Me parecen muy bien los homenajes y todo eso. Pero ¿cree usted que el sueño republicano no derivaba inexorablemente hacia una pesadilla totalitaria?.

En fin, no es que Franco fuera muy bueno, ciertamente, pero la República se encaminaba a la revolución socialista, me da la sensación.

Aunque quizá usted encuentre esa deriva inexistente, o incluso parcial o totalmente positiva.

mié. abr. 12, 12:45:00 p. m. CEST  
Blogger Ernesto de la Serna said...

Gran y emotivo artículo. Me permito enlazarlo.

¡Viva la República!

mié. abr. 12, 02:15:00 p. m. CEST  
Blogger Su said...

Podemos hacer toda la historia-ficción que nos parezca setenta y cinco años más tarde. Sin duda, Stalin hubiera -de hecho, lo hizo- intentado marcar su territorio como los perros en el parque, y los comunistas intentaron acaparar todo el poder del bando republicano... en la guerra.

Antes de ésta, teníamos una sociedad española muy pobre, con unas diferencias sociales muy exageradas, una tasa de analfabetismo altísima y unos poderes fácticos (iglesia, banca y ejército, que suena panfletario, pero tales eran) que no permitían a ningún precio ciertos cambios -empezando por la propia república-. Además, en España había una marcada presencia del movimiento anarquista -propio de una sociedad tan marcadamente rural como la española-, cuyos solos principios la oponían al totalitarismo comunista.

Si sumamos la Segunda Guerra Mundial, y que estamos un poquito retirados de la Gran Casa Rusia, ¿quién sabe qué derroteros habríamos seguido, si no hubiera habido una Guerra Civil que lo cambiara todo?

Efectivamente, un espeso cambio de cultivo para la historia-ficción. Desde cualquier ángulo.

mié. abr. 12, 06:58:00 p. m. CEST  
Blogger Luis Fernando Areán said...

Kartum:

No, no creo que el sueño republicano se encaminara al totalitarismo. Todo lo contrario, la República nació con vocación de libertad.

Hoy en día está muy de moda decir que la República tuvo la culpa del golpe de Estado, que es algo así como acusar a la mujer violada de ser la causante del delito por vestirse provocativamente. El revisionismo histórico pretende negar todas las virtudes que tuvo la República y sólo enfatizar sus problemas.

De todas formas, como dice Su, jugar con escenarios hipotéticos es historia-ficción. Sólo sabemos lo que pasó, no lo que pudo haber pasado.

La República desgraciadamente surgió en la peor época posible, pero otro tanto, no lo olvidemos, le pasó a la República de Weimar sin que nadie racional, hasta donde yo sé, justifique a posteriori el ascenso del nazismo por las evidentes carencias y problemas, incluyendo un nivel de violencia muy superior al existente en España, que tuvo Weimar.

Finalmente, comentar que coincido con Su: cuando se juzga a la República, se olvidan las circunstancias sociales en las que surgió. Convendría tenerlas en cuenta, porque las aspiraciones de la misma República no se entienden sin el enorme retraso de siglos que acumulaba España a principios de los años treinta.

mié. abr. 12, 08:23:00 p. m. CEST  
Blogger Luis Fernando Areán said...

Gracias, Pedro, gracias, Ernesto.

Prometo escribir un poco más. :-D

mié. abr. 12, 08:23:00 p. m. CEST  
Blogger Juan Haldudo said...

¡Al fin! Lo que te has hecho de rogar, compañero. Magnífico comentario, muy emotivo. Ojalá falte menos para que podamos no ya celebrar pasados aniversarios sino republicanas realidades.
Hay un par de cosas que quisiera puntualizar: España por ésas fechas estaba entre las diez potencias económicas. Y si bien es cierto que con grandes diferencias entre los braceros y las clases más acomodadas, también la burguesía comenzaba a adquirir un mayor engrosamiento. Al menos, me ha parecido leer éso por algún lado.
Un abrazo. Y ¡¡VIVA LA REPÚBLICA!!

mié. abr. 12, 09:42:00 p. m. CEST  
Blogger Luis Fernando Areán said...

Un abrazo, Mikel.

¡Viva la República!

P.D. ¿Sabéis qué actos habrá en Madrid? Convendría comenzar a darles algo de difusión...

mié. abr. 12, 10:03:00 p. m. CEST  
Anonymous oicangi said...

Un post muy emocionante.
Feliz día a todos.

¡Viva la República!

vie. abr. 14, 12:14:00 p. m. CEST  
Anonymous Kartum said...

Bueno, a mi la quema de iglesias, la revolución asturiana del 34 o el asesinato de Calvo Sotelo no me parece historia-ficción, ni acontecimientos que hicieran presagiar nada bueno. Pero, en efecto, nunca se sabe porque los caminos del señor (o a falta de Dios el azar) son inexcrutables. Por otra parte la época fue la que fue, con el fin del liberalismo decimonónico, el auge de los totalitarismos, la crisis del 29, etc etc....y los antecedentes históricos y sociales de España, así como la realidad del momento, no eran precisamente buenos.

Pero de ahí a hacer homenajes, festividades y celebraciones hay un salto (y ojo que, como ya dije, me parece muy bien que cada uno celebre lo que le salga de la vaina). Aceptemos que no fue tan mala, que despertó esperanzas...etc etc..pero, ahora, con la perspectiva de los años: ¿Qué fue tan maravilloso y estupendo en la República?. Francamente, a mi me parece que fue un desastre completo.

lun. abr. 17, 08:43:00 a. m. CEST  
Anonymous Kartum said...

Detecto una contradicción en lo que he escrito que me gustaría aclarar antes de que fuera demasiado tarde ;-).

Digo que "no fue tan mala" para posteriormente decir que fue un "completo desastre". Distingo entre lo moral y lo social, entre las intenciones de algunos miembros de la élite gobernante y los resultados obtenidos. Espero se acepte esta corrección.

lun. abr. 17, 09:15:00 a. m. CEST  
Blogger Luis Fernando Areán said...

Kartum:

Varias cosas.

No entiendo esa voluntad de hablar de los "eventos" de un lado y no los del otro. De acuerdo, el 34. Pero también Sanjurjo antes y Franco después. De acuerdo, Calvo Sotelo. Pero también el teniente Castillo antes, y muchísimos después. De acuerdo, algunos exaltados queman iglesias. Pero, ¿fue eso la República, la quema de iglesias?

¿Y el hecho de que por primera y última vez en décadas hubo elecciones razonablemente libres en este país? ¿Y la vocación educativa de la República en un país con 44% de analfabetos? ¿Y su deseo de reformar unas Fuerzas Armadas abotargadas y golpistas? ¿Y el de emprender la reforma agraria? ¿Y sus medidas sociales, el divorcio, la igualdad de la mujer, incluyendo el derecho al voto, una igualdad que ésta no recuperó plenamente sino hasta 1978?

¿Qué fue tan maravilloso de la República? Su voluntad de sacar al país de un oscurantismo y un atraso de siglos. La forma como brilló con luz propia en el periodo cultural más importante de la historia de España después del Siglo de Oro. La increíble efervescencia de talentos. La esperanza. Los sueños. Y que la Constitución del 78 es en buena medida heredera de esas aspiraciones.

Lea usted:

http://www.memoriadelfuturo.org/manifiesto.html

Un saludo.

lun. abr. 17, 05:23:00 p. m. CEST  
Anonymous Kartum said...

No tengo inconveniente en señalar cuantos eventos quiera de ambos "lados". El hecho de que la cosa se articulase en "lados", que se polarizase, fue algo realmente nefasto, algo que llevó, como bien sabemos, a una guerra civil fraticida. Una República en ese estado es un completo desastre, corríjame si me equivoco. Y Franco, el odiado Franco, que salvó a la República en el 34, finalmente se decidió a participar en un levantamiento del que él no era en principio el protagonista principal, para salvar ya no a la República, que se daba por perdida, sino a España, de una revolución socialista claramente en ciernes. Tendrá que reconocer que el final de la República no fue precisamente un paraíso de democracia y paz. Por ello no equiparo el levantamiento de Franco, consecuencia, con la quema de iglesias, una de las causas.
Con lo de las elecciones libres estoy de acuerdo. Si bien luego se daban tejemanejes entre bastidores que ni ponían ni quitaban rey pero ayudaban a su su señor (o a su "causa", que por entonces, época totalitaria, se había enseñoreado). La izquierda de este país solo consideraba legítima y democrática la República de izquierdas. Dio el voto a la mujer y ella se lo dio a la CEDA, y, sencillamente, eso les pareció intolerable (tanto que organizaron numerosas revoluciones y golpes de estado, casi todos fallidos).
La vocación educativa de la República fue loable. Pero tenían los dirigentes republicanos la estúpida manía, el bobo sectarismo, de acabar con la enseñanza religiosa (que era por entonces casi la única) al tiempo que pretendían aumentar la educación y extenderla a todo el mundo. Tradicionalmente esto se conoce como matar a la gallina de los huevos de oro.
Las fuerzas armadas, tan necesarias en los tiempos que corrían y especialmente con la espina clavada de Marruecos, fueron reducidas, y sus mandos apartados cada vez más de las responsabilidades inherentes a sus cargos. Se cerraron escuelas militares y se desterró internamente a muchos militares de alta graduación. Esta política de reducción y amordazamiento del ejército, institución tradicionalista, quizá perseguía quitar de enmedio a un tiempo una importante tradición y al peligroso defensor de la tradición para poder emprender con las manos libres operaciones de ingeniería social. Al final el ejército no se dejó.
La cuestión agraria era compleja, y de gran importancia. Especialmente en un país de tardía industralización que aún era agrario en alto grado. Pero la vieja medida socialista del reparto de tierras jamás funcionó.
Lo de la igualdad de la mujer en el voto me parece que fue algo muy positivo, y que era necesario. Pero lo del divorcio, aunque me parece un derecho, hasta cierto punto, era una medida beligerante y drástica, en un país fundamentalmente católico, igual que la clara separación de Iglesia y Estado.
¿Qué fue tan maravilloso de la República, pues?:
¿Su voluntad de sacar al país de un oscurantismo y un atraso de siglos?. Todos sabemos que con la voluntad no basta, y que el voluntarismo en política es una labor prometeica condenada al castigo de los dioses. Por otro lado hablar de oscurantismo y atraso de siglos quizá sea exagerado. Y aunque fuera así no se sale de un fenómeno social complejo sedimentado en siglos con cuatro medidas tomadas a gran velocidad en un corto intervalo de tiempo. A eso se le llama ingeniería social, atenta contra la tradición, es artificial, utópico y no funciona. El siglo XX está plagado de esa clase de experimentos, y de los cadáveres que dejaron a su paso.
¿La forma como brilló con luz propia en el periodo cultural más importante de la historia de España después del Siglo de Oro?: También la República Romana en su convulso final tuvo una efervescencia de talentos, pero ello no cambia en nada su historia.
¿La esperanza?. ¿Los sueños?. De ellos no se vive, ni con ellos por si solos se construye necesariamente el mundo. Hay esperanzas infundadas y sueños que se tornan pesadillas. Y los sueños sueños son.
¿Y que la Constitución del 78 es en buena medida heredera de esas aspiraciones?. ¿De cuales?. Porque la constitución del 78 fue una Constitución de reconciliación nacional, a la que, por cierto, muchos traicionan ahora, quizá haciendo memoria del futuro.

Un saludo.

mar. abr. 18, 08:59:00 a. m. CEST  
Anonymous Anónimo said...

Sobre el manifiesto.

Saludos.

mié. abr. 19, 02:24:00 p. m. CEST  
Anonymous Anónimo said...

A la 2ª República se la cargaron los fascistas. Fue lo mejor que tuvo España hasta la llegada de la democracia.

jue. abr. 20, 02:16:00 p. m. CEST  

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