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Botella al Mar

Una bitácora en español sobre diversos temas de actualidad y cultura. Una botella lanzada a la inmensidad de la Red.

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Lugar: Spain

lunes, septiembre 05, 2005

"Somos polvo de estrellas que piensa acerca de las estrellas"

La frase, por supuesto, es del gran Carl Sagan, uno de mis máximos héroes culturales. No sería muy aventurado decir que Sagan me enseñó a pensar y, casi simultáneamente, a maravillarme.
Es muy difícil lograr ambas cosas, pero Carl lo hacía sin el menor esfuerzo. Desde el primer libro suyo que leí, aún adolescente, Los Dragones del Edén, hasta el último, El Mundo y sus Demonios (no, por más que lo parezca, no se refiere a Pedro Jota, aunque sé lo que diría el buen Carl de sus conspiranoias), pasando por supuesto por su inmortal obra maestra de la difusión científica, Cosmos, Sagan comunicaba a un tiempo su profundo entusiasmo por el conocimiento, su maravillada reverencia ante los bellos secretos del cosmos y el rigor intelectual del pensamiento crítico.

En una sociedad que no aprecia a la ciencia más que por sus productos tecnológicos, es muy difícil comunicar el hecho de que la ciencia misma, la ciencia pura, pueda producir una profunda emoción estética. Desgraciadamente, el "oído" de la mayoría no está entrenado para percibir las armonías secretas que ya Pitágoras imaginaba. Y sin embargo, Carl Sagan logró comunicar parte de esas maravillosas armonías a un público de tamaño significativo, gracias a su extraordinaria capacidad de crear metáforas e ilustraciones que explicaran los conceptos más abtrusos.

Pero Sagan era mucho más que un gran comunicador y un buen científico. Era un hombre de convicciones, y entre ellas estaba la muy firme de que el pensamiento crítico era la herramienta fundamental para la supervivencia de la civilización, no sólo porque es la base de toda metodología científica, sino porque sin él, pensaba Sagan, sin un debate libre y objetivo, basado en evidencias sólidas y no en prejuicios, sin una capacidad de escucharnos mutuamente y llegar a consensos basados en la razón, la democracia misma estaba perdida. Sagan era uno de esos científicos que estaban persuadidos de la importancia social de que sus voces, en tanto voces de la Razón, fuesen escuchadas. Su compromiso político, como décadas atrás el de Einstein, fue insobornable.

Su último libro es casi una llamada de auxilio. En 1995, poco antes de morir, Sagan veía cómo los demonios de la intolerancia, el oscurantismo, la superstición y los prejuicios amenazaban por todos lados al pensamiento crítico. Los ataques provenían desde el relativamente inocuo misticismo New Age (teniendo en cuenta que ninguna superstición es totalmente inocua) hasta los más amenazadores ataques de los fundamentalismos religiosos.

Diez años después, y sin Carl Sagan para seguírnoslo advirtiendo, es evidente que esos ataques no sólo no han cesado, sino que se han recrudecido. Particularmente descorazonador es ver cómo el debate democrático, en el que Sagan ponía tantas esperanzas, está siendo gradualmente sustituido por la confrontación a ultranza, la descalificación, el prejuicio y la apelación a las emociones más primitivas.

Veamos cómo lo decía el propio Carl:

Pero no sirve de nada tener esos derechos si no se usan: el derecho de libre expresión cuando nadie contradice al gobierno, la libertad de prensa cuando nadie está dispuesto a formular las preguntas importantes, el derecho de reunión cuando no hay protesta, el sufragio universal cuando vota menos de la mitad del electorado, la separación de la Iglesia y el Estado cuando no se repara regularmente el muro que los separa. Por falta de uso, pueden llegar a convertirse en poco más que objetos votivos, pura palabrería patriótica. Los derechos y las libertades o se usan o se pierden.

Un poco más adelante, concluye el libro diciendo:

Si no podemos pensar por nosotros mismos, si somos incapaces de cuestionar la autoridad, somos pura masilla en manos de los que ejercen el poder. Pero si los ciudadanos reciben una decuación y forman sus propias opiniones, los que están en el poder trabajan para nosotros. En todos los países se debería enseñar a los niños el método científico y las razones para la existencia de una Declaración de Derechos. Con ello se adquiere cierta decencia, humildad y espíritu de comunidad. En este mundo poseído por demonios que habitamos en virtud de seres humanos, quizá sea eso lo único que nos aísla de la oscuridad que nos rodea.

Para mí estas palabras son tan admirables como conmovedoras, sobre todo porque fueron escritas como admonición por un hombre en su lecho de muerte. Más o menos por la época en que se publicaron, comencé mi andadura por Internet. Me dedicaba sobre todo a debatir en foros de opinión. Hoy sigo haciendo esencialmente lo mismo (aparte de esta bitácora a la que, al parecer, ya le estoy cogiendo el tranquillo). Había decidido escribir sobre un tema que me preocupa mucho: la creciente irracionalidad de la vida política en España, copiada por cierto de su homóloga estadounidense. Para ello, había pensado escribir aquí un artículo sobre pensamiento crítico... cuando de pronto me di cuenta de que Sagan, por supuesto, se me había adelantado. Cogí su libro de nuevo y, de pronto, comprobé algo que me llenó de satisfacción: todos estos años en la Red, aparte de perseguir algunas de mis obsesiones y entusiasmos, me he dedicado a cumplir la agenda que Carl Sagan delineó, a combatir el prejuicio con argumentos, a atacar la superstición, a desenmascarar la falacia, a buscar que se imponga la verdad a través del pensamiento crítico, ¡a pensar con libertad!

Soy hijo intelectual de Carl Sagan, y casi sin darme cuenta de tan asumido que lo tengo, humilde continuador, en mi rincón del mundo, de su labor. Y eso me llena de orgullo.

No fue el único de mis maestros, pero sin duda fue el más entrañable y el más duradero. Te recuerdo siempre, Carl, cuando miro las estrellas. Sobre todo cuando mi hijo, que también se ha forjado a tu calor, las mira a mi lado.

16 Comments:

Anonymous omalaled said...

Sólo una palabra como comentario. Genial.

Saludos

mar. sept. 06, 11:34:00 a. m. CEST  
Blogger Wallenstein77 said...

Hola a todos:
Quizas CArl Sagan no fuera el mejor cientifico de su epoca, pero creo que es indudable que gracias a el, mucha gente si se intereso por la ciencia y por cuestiones, que de otro modo, nunca hubiera interesado. Creo que los extractos del libro que citas, muestran problemas de nuestra sociedad, una sociedad donde idolatramos a cenutrios que viven al dia y / o del cuento y despreciamos a los "gilipollas" que trabajan y / o estudian y se sacrifican para perfeccionarse como personas, donde los que mas critican a los gobiernos y mas se movilizan, muchas veces son los que nunca van a votar, porque alegando que no creen en el sistema, prefieren quedarse en casa o irse a las playas, donde muchos se las dan de librepensadores frente a los "carcas" cuando no hacen mas que repetir las mismas consignas de siempre y quedarse en analisis simplistas y facilones. Como sigamos asi, el pensamiento critico sera un misterio cuasi religioso.

Saludos a todos.

mar. sept. 06, 12:10:00 p. m. CEST  
Blogger Su said...

Pues si es misterio cuasi religioso, igual mucha gente empieza a interesarse... (jejeje)

mar. sept. 06, 12:44:00 p. m. CEST  
Blogger Luis Fernando Areán said...

Omalaled: Bienvenido y ¡muchísimas gracias!

Wallenstein: Totalmente de acuerdo...

mar. sept. 06, 05:03:00 p. m. CEST  
Blogger Luis Fernando Areán said...

Un día de estos escribiré sobre un tema que toca Wallenstein: el irracionalismo de los posmodernistas, o de cómo la izquierda cayó en el disparate de criticar a la ciencia sólo por ser parte del establishment.

¡Un saludo!

mar. sept. 06, 08:05:00 p. m. CEST  
Blogger wilson said...

La difusión de la ciencia no está de moda. Os recuerdo que "Redes" se ponía a una hora más tardía que los programas de J.J. Benitez y sus misterios.

Existen museos llamados interactivos que hacen a la ciencia menos horrible, pero en ellos me he encontrado multitud de padres completamente aburridos. Os recomiendo el de Granada por lo sencillo y completamente táctil.

jue. sept. 08, 01:13:00 a. m. CEST  
Blogger Nexus said...

Gracias Luis por este artículo a favor de la divulgación científica y la gran relación -apartentemente oculta- con la miseria intelectual que nos acecha en la política nacional (de unos y de otros, por supuesto). Yo también crecí con Cosmos y demás libros del Sr. Sagan. También con sus cuentos de ciencia ficción.

lun. sept. 12, 10:43:00 a. m. CEST  
Blogger Luis Fernando Areán said...

Gracias a ti, Nexus. Sigo queriendo escribir algo más sobre la aplicación de estas ideas al debate político, pero para variar otros temas han ocupado mi atención. Es lo bueno y lo malo de los blogs, supongo...

sáb. sept. 17, 08:30:00 p. m. CEST  
Blogger Fernando said...

Leí una vez una anécdota del propio Sagan. Cuando era niño, ya interesado en la astronomía, su abuelo, un emigrante alemán a EE.UU. que no había aprendido nunca ha hablar bien el idioma de su tierra adoptiva, le preguntó qué iba a ser él de mayor, a lo que Carl orgullosamente le adelantó que iba a ser astrónomo. Necesitó que alguien le tradujera al alemán la palabreja, que no acertaba a comprender, pero cuando por fin lo hizo le dijo al pequeño Carl : “No, no... lo que yo quiero saber es ¿Cómo vas a ganarte la vida?”.

En fin, sólo es una excusa para saludarte, Exmith y decirte cuánta alegría me ha causado ver que has retomado tu blog. Seguiré pasándome por aquí, ahora más a menudo, para poder disfrutar de tus escritos, aunque intervenga poco, como siempre.

Si no sabes quién soy, te diré que siempre he sintonizado contigo aunque la mayoría de las pocas veces que me dirigía a ti en el foro de nacional de terra fuera para discrepar de tus opiniones; quizás por eso de que tú eres Luis Fernando... y yo Fernando Luis. (aunque puedes llamarme Feryi)

Un cordial saludo

jue. sept. 22, 03:11:00 a. m. CEST  
Anonymous Atlante said...

Te tomo prestados los textos que citas para aludir a ellos en mi página personal, espero que no te importe.

Son excelentes. Había escuchado algo sobre Carl Sagan, pero has conseguido interesarme.

Respecto al uso y defensa de los derechos, me temo que la mayoría de las personas tenemos todo nuestro tiempo y pensamiento dedicado a tareas más banales que para nuestra vida diaria tienen más repercusión. Me refiero a tareas de realización inmediata. La defensa de los derechos es necesaria, pero sus efectos positivos sobre la vida de cada uno no se materializan, no son medibles, luego la gente le acaba por no prestarle la necesaria atención que merecen.

dom. oct. 30, 12:27:00 a. m. CEST  
Anonymous Esbrújulo said...

Formidable, completamente de acuerdo.
Precisamente los políticos y dirigentes (de cualquier color) tratan de apartarnos de pensar por nuestra cuenta para así manipularnos más fácilmente.
Una parte de mi propia web trata precisamente de esta presión de la sociedad (y los que la controlan) para alinearnos, en lo que colaboran las religiones de forma destacada. Y de la manera de resistir dicha presión, pensando naturalmente.

jue. nov. 10, 11:01:00 p. m. CET  
Blogger Pablo said...

Aqui un fragmento del articulo " La carga del Escepticismo" del valioso y necesario Dr. Carl Sagan.

Ocasionalmente, recibo una carta de alguien que está en contacto con un extraterrestre que me invita a "preguntar lo que sea". Assí que tengo una lista de preguntas. Los extraterrestres est�n muy avanzados, recordemos.
Por tanto pregunto cosas como: "Por favor, denme una demostraci�n simple del �ltimo Teorema de Fermat." O de la Conjetura de Goldbach. Y luego tengo que explicar qu� son estas cosas, porque los extraterrestres no las llamar�n �ltimo Teorema de Fermat, as� que escribo la peque?a ecuaci�n con sus exponentes. Nunca recibo respuesta.
Por otra parte, si le pregunto algo como "?Deber�amos ser buenos los humanos?", siempre recibo respuesta.
Pienso que se puede deducir algo de esta habilidad diferenciada para contestar preguntas. Si son cosas imprecisas y vagas, est�n encantados de responder, pero si es algo espec�fico, que d� ocasi�n a descubrir si saben algo realmente, s�lo hay silencio.

El cient�fico franc�s Henri Poincare? hizo una observaci�n sobre por qu� la credulidad est� tan extendida: "Tambi�n sabemos lo cruel que es la verdad a menudo, y nos preguntamos si el enga?o no es m�s consolador."

El escepticismo es peligroso. �sa es precisamente su funci�n, en mi opini�n. Es menester del escepticismo el ser peligroso. Y es por eso que hay una gran renuencia a ense?arlo en las escuelas.
Es por eso que no encontramos un dominio general del escepticismo en los medios. Por otra parte, ?c�mo evitaremos un peligroso futuro si no poseemos las herramientas intelectuales elementales para hacer preguntas agudas a aqu�llos que est�n nominalmente al cargo, especialmente en una democracia?

Si la ciencia se explicase a la gente de una manera accesible y excitante, no habrá sitio para la pseudociencia.
Todo peri�dico americano tiene una columna diaria de horoscopos. ?Cu�ntos tienen siquiera una columna semanal de astronom�a?
No estamos ense?ando a pensar.


Muy buen post, saludos desde México!!!

lun. sept. 25, 07:26:00 a. m. CEST  
Blogger Luis Fernando Areán said...

Muchas gracias, Pablo. Saludos a México de un hispanomexicano radicado en Barcelona.

jue. sept. 28, 01:56:00 a. m. CEST  
Anonymous Anónimo said...

Luis, he llegado de casualidad a esta entrada.

He rebuscado por casa y...tachán tengo el libro en casa.

Esta noche empiezo "El mundo y sus demonios".

A mí Carl Sagan me pilló muy de niño pero por casa tengo también el libro y los documentales de Cosmos. Me acuerdo perfectamente de él.

Me gustaría saber cuánta gente ha apostado por dedicarse a la ciencia por influencia de C.Sagan.

Un abrazo.

lun. dic. 11, 11:13:00 p. m. CET  
Anonymous Anónimo said...

Hola a todos. Pasaba por aquí por casualidad y me metí en este post; me llamó la atención. Soy profesora de Biología en un istituto y tutora de un grupo de 13 años. Esta mañana pregunté a mis tutorandos quién de todos los personajes importantes de la historia era su favorito. ¡Horror!.
Juan José Ballesta (que alardea de no saber multiplicar, pero es guapo); uno de los actores de la serie Rebelde, Melendi o Silvester Stallone... Quise hacerles comprender que me refería a "IMPORTANTE" para la sociedad, para el avance científico, tecnológico... sólo un alumno alcanzó a nombrar a Pedro Duque. Creo que, al final,sólo algunos han llegado a entender en realidad que Gutenberg, Galileo, Newton o Einstein consiguieron cambiar el rumbo de la Historia.

mar. dic. 19, 07:41:00 p. m. CET  
Anonymous Anónimo said...

Hola a todos. Pasaba por aquí por casualidad y me metí en este post; me llamó la atención. Soy profesora de Biología en un istituto y tutora de un grupo de 13 años. Esta mañana pregunté a mis tutorandos quién de todos los personajes importantes de la historia era su favorito. ¡Horror!.
Juan José Ballesta (que alardea de no saber multiplicar, pero es guapo); uno de los actores de la serie Rebelde, Melendi o Silvester Stallone... Quise hacerles comprender que me refería a "IMPORTANTE" para la sociedad, para el avance científico, tecnológico... sólo un alumno alcanzó a nombrar a Pedro Duque. Creo que, al final,sólo algunos han llegado a entender en realidad que Gutenberg, Galileo, Newton o Einstein consiguieron cambiar el rumbo de la Historia.

mar. dic. 19, 07:41:00 p. m. CET  

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